Si la esencia de un círculo es la de una infinita vida, la esencia del artista es conseguir una vida finita. Conseguir que durante este periodo la obra consiga sobrepasar al artista, es acercarse más a la geometría perfecta. Nuestro proyecto inicial concebía como norma fundamental la búsqueda de una sustancia natural, que contradijera la perfección del círculo, ese espíritu no ha sido hallado ni en artistas ni matemáticos, ni tan siquiera en los más nobles. El empeño del creador en conseguir que su obra sea inmortal , nos deja poco margen , y aun encontrando pequeñas promesas , que captan a la perfección el ideario de nuestro proyecto , quedamos perplejos , cuando pasados unos años , la apuesta por ejecutar obras temporales , se trunca por apuestas remuneradas , grafistas , fotógrafos , pintores escultores , etc... Doblegan su razón ante el temor de morir sin dejar huella en el futuro. Nos , muy al contrario , quedaríamos ampliamente satisfechos si al morir como proyecto , o al morir celularmente , nadie ni nada , pudiera recordar nuestro proyecto Yanoconodon.Si es cierto que el movimiento se extiende, pero el cambio es tan lento – queda tanto egoísmo y tanto miedo que vencer - , que nos vemos en la obligación de seguir manteniendo nuestro proyecto en pie, sellando aun más las paredes de nuestro concepto del arte y de vida.

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